Más Cocuy: 120m, 5.10b/A0 en el Portales
Texto y fotos: Diego Cortés
 
             
   
Alrededor de la Laguna Grande de la Sierra se levanta un circo de gigantes de más de cinco mil metros de altura resguardados por los restos de lo que alguna vez fue un vasto glaciar que va dejando en su retroceso interminables morrenas y frentes de roca que se levantan cientos de metros en algunas partes y en los que las posibilidades para la escalada son inagotables; el pico Portales nos ofrecía una gran muralla de marcada verticalidad en la que seguramente encontraríamos alguna buena vía que nos permitiera ascender a la cumbre de esta monumental arista de roca.
   
 
       
   
El día que escalamos El Cóncavo reconocimos la ruta de aproximación desde nuestro campamento a orillas de la laguna hacia el collado que se forma entre los Portales y el Cóncavo. Diego y yo porteamos el material de escalada hasta la base de la pared mientras Mateo descendía con Ileana al campo base ya que la hipoxia y el agotamiento comenzaban a enfermarle y no era seguro para toda la cordada que ella bajara sola. Ya entrada la noche nos reunimos los cuatro en las carpas para hacer la cena y descansar, al día siguiente escalaríamos y necesitábamos dormir bien, aunque habíamos observado en los días que llevábamos allí que la pared occidental del Portales recibía sol hacia el medio día teniendo horas cálidas de escalada durante toda la tarde, eso nos daba unas horas más de sueño en la mañana que aprovecharíamos al máximo en nuestros sacos de dormir.
 
             
   
El día indicado nos levantamos con un clima soleado y partimos hacia la base de la pared observando cada vez más de cerca el gran muro de roca e intentando descifrar entre sus grietas y placas cuál sería la vía que nos llevaría a su cumbre.
   
             
   
   
             
 
La pared occidental del Portales aumenta en altura de izquierda a derecha para volver a disminuir en el extremo sur; en la zona central las paredes son mucho más altas y menos descompuestas ofreciéndose como terreno propicio para una buena escalada. En la base de la pared hay una gran repisa desde donde arranca la sección vertical de esta cumbre, una vez allí se nos revelo una línea evidente que se elevaba directa hacia los gigantes bloques sobrepuestos de la cumbre y en la sección final un techo enorme de unos seis metros de travesía hacia la izquierda rompía la continuidad de la vía. Desde abajo sabíamos que iba a ser un paso difícil.
   
   
Pie de Ruta
       
             
   
   
             
   
La escalada fueron tres largos de unos cuarenta metros en los que la protección es buena en la mayoría del recorrido pero hay que tener algunos micro-stoppers ó camalots grandes. El primer largo tiene algunos bloques sueltos en un tramo de poca protección pero la estación es bastante segura con grietas solidas de tamaño mediano y grande tipo off width. El segundo largo sube un poco la adrenalina desde el comienzo con una grieta vertical de palmas sobre la placa y un off width a la izquierda antes de un pequeño techo con salida algo descompuesta sobre una repisa con arcilla y piedritas para luego ascender por un excelente sistema de fisuras a ambos lados de un amplio diedro que finaliza en un techo de unos seis metros de travesía hacia la izquierda. La protección aquí es un poco delicada y escasa, la cabeza y el corazón comienzan a trabajar al máximo de revoluciones para finalizar el traverso con una trepada bastante jugada a una rampa arenosa en la que hay que cuidar de no mover mucho los bloques sueltos, pero una vez arriba las pulsaciones disminuyen en una buena repisa donde se puede admirar el paisaje con toda calma.
   
             
   
   
   
Cumbre - Cerros de la plaza
   
             
   
Desde esta estación se puede tomar a la izquierda una chimenea gigante de grandes bloques sueltos sin mucha protección o a la derecha una fisura de palmas de unos 20 metros de altura que se une con las piedras monumentales que reposan en la cumbre. Al caer la tarde caminábamos por la arista de la cumbre que partía el paisaje en dos mudos de colores distintos, uno hacia los Picos de la Plaza elevándose por entre las nubes sobre los llanos orientales y otro hacia la Laguna Grande de la Sierra al interior de la montaña donde teníamos nuestro campo base.
 
             
   
   
   
Cumbre - Laguna Grande de la Sierra
   
             
   
Cerca del collado la pared tiene apenas unos 50 metros de altura y fue fácil encontrar un buen sitio para descender a la parte alta de las morrenas que bajan del Portales y que nos llevarían nuevamente a orillas de la laguna. Al día siguiente comenzábamos a despedirnos de la Sierra y en un par de días estábamos de vuelta en Güicán, con la sonrisa llena de montaña.
   
             
   
   
             
       
   
Nombre:
Gallito de Roca
Dificultad y altura:
120 mtrs, 5.10b/A0
Protección:
Un juego de Camalots del .3 al 4, un juego de micro-stoppers y suficientes piezas medianas
Escaladores:
Diego Cortés, Diego Parra y Mateo Franco